Michel de Montaigne
Michel de Montaigne fue un escritor, filósofo y humanista francés del siglo XVI. Nació el 28 de febrero de 1533 en el castillo de Montaigne, en la región de Aquitania, Francia. Era el tercer hijo de una familia noble y rica.
Montaigne estudió en el Colegio de Guyenne en Burdeos y luego en la Universidad de Toulouse, donde estudió leyes. Después de completar sus estudios, regresó a la propiedad familiar y comenzó una carrera como magistrado y funcionario público.
En 1562, Montaigne se retiró de la vida pública y comenzó a escribir. A partir de 1580, Michel de Montaigne se retiró de la vida pública y se dedicó a escribir sus famosos "Ensayos", una colección de ensayos en los que reflexionaba sobre diversos temas, incluyendo la filosofía, la religión, la política, la literatura, la cultura y la vida cotidiana.
Montaigne trabajó en los "Ensayos" durante más de 20 años, publicando su primera edición en 1580. La obra fue un éxito inmediato y le dio fama a nivel internacional. Los ensayos de Montaigne eran innovadores en su estilo, ya que no seguían una estructura tradicional y eran más personales y reflexivos que los ensayos anteriores.
Además de su trabajo literario, Montaigne también tuvo una carrera política y sirvió como alcalde de Burdeos entre 1581 y 1585. Durante este tiempo, se desempeñó como un defensor de la tolerancia religiosa y trató de mediar en los conflictos entre los católicos y los hugonotes en la región.
En 1588, Montaigne se retiró por completo de la vida pública y se dedicó a revisar y expandir sus "Ensayos". Publicó nuevas ediciones en 1588 y 1595, agregando nuevos ensayos y revisando los antiguos. En 1592, Montaigne sufrió una caída de caballo que lo dejó gravemente herido, pero logró recuperarse y continuó trabajando en sus escritos hasta su muerte.
Michel de Montaigne falleció el 13 de septiembre de 1592 en su castillo de Montaigne, a la edad de 59 años. Se cree que la causa de su muerte fue un edema pulmonar. Fue enterrado en una capilla cercana a su castillo, que él mismo había construido. Aunque Montaigne nunca se casó y no tuvo hijos, dejó un gran legado literario que ha influenciado a muchos escritores y filósofos en todo el mundo.

